Un recóndito y estrecho lugar donde los diagnósticos del Doctor Robert campan a sus anchas. Pasen y lean con que ojo clínico disecciona el mundo pagado de sí mismo. Y si no se quieren pasar, de todas formas lean. Lo del 27 es un asunto personal que viene de muy lejos entre el número y el facultativo.
sábado, 24 de septiembre de 2011
En el cuarto oscuro
"Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, cuando estaba derecha, con su metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos fue siempre Lolita.
¿Tuvo Lolita una precursora? Naturalmente que sí. En realidad, Lolita no hubiera podido existir para mí si un verano no hubiese amado a otra niña iniciática. En un principado junto al mar. ¿Cuándo? Aquel verano faltaban para que naciera Lolita casi tantos años como los que tenía yo entonces.
Pueden confiar en que la prosa de los asesinos sea siempre elegante.
Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que los serafines, los mal informados e ingenuos serafines de majestuosas alas, envidiaron. Contemplen esta maraña de espinas."
lunes, 19 de septiembre de 2011
Patadas adolescentes
"Las guitarras le hacen a uno más guapo. Eso es lo único que nos importa. Le sientan bien a uno y suenan bien. No hace falta que te pares a aprender a tocar la puta cosa. Eso sería como echar a perder tres o cuatro años de tu vida. Deberías hacer bolos desde el primer día que consiguieras una guitarra". The Undertones.
A finales de los setenta no había mucho que hacer en Irlanda del Norte, si eras joven. Frustrados y sin expectativas, donde el único horizonte de futuro era un lugar preferente en la interminable cola del paro, el punk fue una de las pocas salidas posibles para muchos de estos adolescentes. Otra fue convertirse en delincuente.
Cinco chavales de Derry sin conocimientos musicales pero con ganas de fiesta pusieron color y mucho amor a una tierra fría y gris. Canciones de tres minutos que una vez escuchadas alcanzan la eternidad.
A finales de los setenta no había mucho que hacer en Irlanda del Norte, si eras joven. Frustrados y sin expectativas, donde el único horizonte de futuro era un lugar preferente en la interminable cola del paro, el punk fue una de las pocas salidas posibles para muchos de estos adolescentes. Otra fue convertirse en delincuente.
Cinco chavales de Derry sin conocimientos musicales pero con ganas de fiesta pusieron color y mucho amor a una tierra fría y gris. Canciones de tres minutos que una vez escuchadas alcanzan la eternidad.
domingo, 11 de septiembre de 2011
Tribulaciones del hombre adoquinado
Me sorprendió descubrir que cada vez recurría con más frecuencia a su voz escrita para decir las cosas que importan, como aquellas que hacen daño de verdad. Renunciaba así a su, según él, ya agotado discurso hablado, tan repleto de dudas.
Si bien el callejón no le proporcionaba un anonimato total, no es menos cierto que le permitía fantasear con ser el otro y escaparse de lo mundano en una huída hacia el silencio. Allí era alguien, aunque no necesariamente mejor. Allí era él: el hombre adoquinado.
La vida real, la de ahí afuera, ya no le ofrecía las suficientes garantías para conservar su muy codiciada inmunidad ante los avatares cotidianos.
Estirado en un suelo roto alcanzaba la perfección: se volvía invisible, a la vez que conseguía mantener a raya a la timidez que en ocasiones le paralizaba. Porque para un tímido empedernido, y él lo era en grado sumo, la visibilidad es la mayor condena. Somos como los demás nos ven y contra eso hemos de luchar. Por supuesto, es una batalla perdida de antemano.
En una ocasión me contó que tenía la extraña cualidad de caer bien a gente que no soportaba, lo cual se debía a su cara de buena persona que le dotaba de una aparente tranquilidad que irradiaba allí donde iba.
No se manejaba bien en la confrontación directa, no le iban los malos rollos y las situaciones tensas.
El hombre que yo conocí no poseía don de gentes y le suponía un tremendo esfuerzo mostrar su verdadera identidad, la que sí era capaz de reflejar tumbado en ese extraño callejón.
lunes, 5 de septiembre de 2011
El Ser y la Nada
Gerry como metáfora del impredecible comportamiento humano. Gerry y los miedos e inseguridades que todos tenemos. Gerry como paisaje inhóspito que todo lo devora. Gerry y la búsqueda de la identidad. Gerry y la voluntad del individuo por encima de las convenciones. Gerry y la capacidad para rebelarse. Gerry como una especie de suicidio social. Gerry como nombre que todo lo cubre. Gerry cuando todo ocurre cuando no ocurre nada.
miércoles, 31 de agosto de 2011
sábado, 27 de agosto de 2011
Callejón 27
Aquella noche de agosto cambió muchas cosas. De hecho, lo cambió todo. Mientras él no se atrevía a serle infiel, ella tenía una cita inesperada con la dura realidad. Al volver a casa él pudo comprobar que el mal ya estaba hecho y que, a partir de ese momento, una pesada carga vestida de melancolía iba a ser su fiel compañera por mucho tiempo.
Lo intentaron de mil maneras pero nunca pudieron volver atrás. Lo que mediaba entre la soledad de él y la incomprensión de ella era un trecho imposible de abarcar.
Es asombroso lo mucho que negaron la evidencia, pero cuando él empezó a llamarla por su nombre comprendieron, de inmediato, que necesitaban dejar de necesitarse.
No había discusiones, ni infidelidades, sólo una especie de distancia muda entre ellos; la repentina y desconcertante conciencia de que se habían convertido en extraños el uno para el otro.
Que ella amara más era la fuente indiscutible del poder que él tenía sobre ella. No era justo.
La conversación decayó y pasaron a depender de un televisor para evitar silencios incómodos y hacer los fines de semana soportables.
Aprendieron tarde que las consecuencias, en el amor, no importan. Cuando existe, hay que vivirlo. Cuando se acaba, ya está muerto.
Porque, por increíble que parezca, se sobrevive al amor.
viernes, 19 de agosto de 2011
Postales de verano
Ni un paro que de subir no para, ni unos políticos corruptos. Ni siquiera el bienestar de los ciudadanos. El concepto que marca el desarrollo de un país es el de bicefalia, y no electoral, sino futbolística. Así que se podrán imaginar cómo andamos por aquí.
En la era del duopolio del balón hay un personaje, especie de Quijote contemporáneo, que nunca defrauda, y nos ha alertado, con su dedo en forma de lanza, que la próxima temporada ya está aquí y va a ser más de lo mismo.
En verano todo tiende a vulgarizarse, a perder el misterio. Sí, definitivamente, el verano es la época menos enigmática y la más vulgar.
Ni un paro que de subir no para, ni unos políticos corruptos. Ni siquiera el bienestar de los ciudadanos. El concepto que marca el desarrollo de un país es el de bicefalia, y no electoral, sino futbolística. Así que se podrán imaginar cómo andamos por aquí.
En la era del duopolio del balón hay un personaje, especie de Quijote contemporáneo, que nunca defrauda, y nos ha alertado, con su dedo en forma de lanza, que la próxima temporada ya está aquí y va a ser más de lo mismo.
En verano todo tiende a vulgarizarse, a perder el misterio. Sí, definitivamente, el verano es la época menos enigmática y la más vulgar.
jueves, 11 de agosto de 2011
Simón, el viejo
Simón es un viejo melancólico. Envejeció muy deprisa, hace miles de años, y se convirtió en filósofo espontáneo y malhumorado. Cada noche en la barra de los perdedores, su refugio y su cárcel, tiene un ataque de sinceridad. Es una verdad con aroma de whisky escocés: -"Nunca dejes de beber cuando todavía seas capaz de pensar que es mejor no seguir bebiendo".
Antes de ser un viejo prematuro, Simón tenía un don. Pero no supo hacer nada con él. Nadie puede imaginar lo que es tener un talento natural para hacer algo y no poder hacerlo, aunque la gente que tiene verdadero talento no les hace falta hacer nada.
Los ojos de Simón ya no pueden asumir el riesgo de mirar el mundo porque temen que en un destello de realidad se queden ciegos.
Hubo un tiempo en el que Simón tenía esperanzas, ahora ya tiene bastante con trabajarse su propia decadencia.
viernes, 5 de agosto de 2011
El reloj de cuco
"En Italia, en 30 años de dominación de los Borgia hubo guerras, terror, sangre y muerte, pero surgieron Miguel Angel, Leonardo da Vinci y el Renacimiento. En Suiza hubo amor y fraternidad, 500 años de democracia y paz, y ¿que tenemos? El reloj de cuco." Harry Lime, el oscuro y perverso personaje que Orson Welles interpretó en El Tercer Hombre.
miércoles, 27 de julio de 2011
La noche no es lo que era
El sábado pasado me vi obligado a trasnochar para ser testigo de la muy extendida, que no entendida, costumbre de disfrazar al valiente que ha decidido cambiar de estado civil: de sensato a insensato.
Siempre aborrecí las despedidas de soltero pero esta vez reconozco que tenía un gusanillo en el estómago. Desconocía lo que me iba a deparar la noche y eso me intrigaba. Había pasado tanto tiempo desde la última vez...
Fue decepcionante, no por la celebración en sí, sino porque pude constatar las consecuencias desastrosas que las nuevas leyes han provocado en el ocio nocturno de la ciudad: discotecas sin humo, decenas de personas que para divertirse salían afuera, vecinos indignados y somnolientos, etc.
A mí ya me iba bien que en el interior de las discotecas dejaran fumar porque con el humo se me irritaban los ojos y ya tenía la excusa perfecta para irme. En esta ocasión tuve que improvisar otra.
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