viernes, 14 de febrero de 2014

Marketing emocional


"¡El amor! Esa enorme descarga en el corazón que nos impide pensar, comer y trabajar. Nos impulsa a unirnos y casarnos, y a tener bebés. Lo que conocemos como amor lo inventaron hombres como yo para vender medias."      Don Draper

viernes, 7 de febrero de 2014

Back in the USA


It was fifty years ago today

lunes, 3 de febrero de 2014

Febrero es mal mes para volar

Hoy hace 55 años que la música murió

domingo, 2 de febrero de 2014

PSH

"Siento mucha simpatía por esos actores jóvenes que tienen 19 años y que de repente son hermosos, ricos y famosos. Si entonces hubiera tenido tanto dinero, hoy estaría muerto".

miércoles, 1 de enero de 2014

Leer es sexy


Los libros molan. Si vas a casa de alguien y no tiene libros, no te lo folles.



martes, 17 de diciembre de 2013

Anoche soñé que volvía a Manderley


Hasta hace dos días desconocía que Joan Fontaine seguía viva. Tuvo que morir para sacarme de mi ignorancia. Con su desaparición también me he enterado de otras cosas. Como que era hermana de Olivia de Havilland, la de Lo que el viento se llevó, con la que se llevaba fatal. Por cierto Olivia de Havilland sigue viva. Tiene 97 años, uno más con los que murió su hermana. Ambas nacieron en Tokio, y sus padres también llegaron a vivir muchos años.
A lo que iba, nunca me gustó Joan Fontaine, con esa cara de pánfila que parece no enterarse de nada. Especialmente en Rebeca. Yo era más de Judith Anderson, la malvada y manipuladora Señora Danvers, la ama de llaves encargada de mantener viva la llama de Rebeca, el fantasmagórico personaje principal, y de hacer la vida imposible a la nueva intrusa, el personaje de Joan Fontaine. Por cierto, Judith Anderson también murió con noventa y tantos años.
La peli me fascinó. Con la muerte de Joan Fontaine, por un momento yo también he vuelto a la mansión de los De Winter y a su inolvidable penumbra hitchcoriana.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Fazer horas

"En la niebla leve de la mañana de media-primavera, la Baja despierta entorpecida y el sol nace como con lentitud. Hay una alegría sosegada en el aire con mitad de frío, y la vida, al soplo de la brisa que no hay, tirita vagamente por el frío que ya ha pasado, por el recuerdo del frío más que por el frío, por la comparación con el verano próximo, más que por el tiempo que está haciendo. No han abierto todavía las tiendas, salvo las lecherías y los cafés, pero el reposo no es de torpor, como el del domingo; es tan sólo de reposo. Un rastro rubio se antecede en el aire que se revela, y el azul se colorea pálidamente a través de la bruma que se extingue. El movimiento comienza poco a poco por las calles, destaca la separación de los peatones, y en las pocas ventanas abiertas, madrugan también apariciones. Los tranvías trazan a medio-aire su surco móvil amarillo y numerado. Y, de minuto en minuto, sensiblemente, las calles se desdesiertan."
                                                                                                                           
                                                                                                                                     Fernando Pessoa

jueves, 7 de noviembre de 2013

Instrucciones para volverse gris


"En primer lugar y en la medida de lo posible procure encontrar un trabajo. Asegúrese de que su ocupación le exije una implicación intelectual y creativa, que no sea una mera actividad normal. Eso le permitirá ocupar la mayor parte de su tiempo en algo que no le interesa demasiado y le ayudará a estar notablemente cansado al final de cada jornada. El trabajo también le permitirá olvidar sus verdaderas vocaciones y le convencerá de que hace bien al no dedicarles el tiempo necesario. Ahora ya tiene una justificación loable que será aplaudida por todo el mundo. 
Al poco tiempo sus rendimientos por el trabajo serán depositados en una entidad bancaria. Establezca una relación fluida y lo más dependiente posible con ella. Así contribuirá activamente a fortalecer la hegemonía del capital y el enriquecimiento abusivo de personas que no conoce. Esta relación, además, empezará a sentar las bases de sus prejuicios sociales. 
Compre y consuma en abundancia. Adquiera cosas regularmente, tanto si las necesita como si no. La publicidad y los hábitos de su entorno social le serán muy útiles a la hora de saber qué debe elegir. Esfuérzese en encontrar la pareja estable. Una vez hayan practicado sexo prométale una fidelidad permanente que sus instintos no pueden garantizar. A la mayor brevedad háganse responsables mutuamente de sus miedos y de sus carencias afectivas. Así cuando empiecen a odiarse descubrirán que su soledad es insoportable sin el otro. 
Conviértase en seguidor de un equipo de fútbol y arrastre con ello a su pareja. Podrán así compartir una pasión que no dependa de ustedes dos y descubrirán que cada tres días les espera una perfecta evasión pasiva y colectiva. 
No deje pasar mucho tiempo antes de afianzar el vínculo con su pareja mediante una larga hipoteca. Con ella conseguirá someterse por completo al ansiado futuro, a la vez que estrechará todavía más su relación con la entidad bancaria.
No escuche música nueva. Seguir escuchando la misma música que hace quince años le liberará de sentir nuevas emociones y le generará la agradable sensación de que no se está perdiendo nada. Tampoco lea demasiado ni consuma ningún tipo de cultura que sea sospechosa de ser reflexiva o crítica. Usted ya tiene suficientes problemas y en su tiempo libre lo único que desea es que le entretengan o que le muestren las miserias de personas que están peor que usted.
Si ha seguido todas las indicaciones del modo aquí explicado se sentirá lleno de confianza y su opinión sobre todas las cosas se aclarará. Su nivel de tolerancia hacia la diferencia disminuirá considerablemente y aumentará su intransigencia frente a otras formas de actuar. Se disiparán sus dudas sobre los conflictos sociales y crecerá su confianza en la ley y en las prohibiciones. Al fin habrá conseguido su objetivo. Será usted una persona gris por derecho propio."
                                                                                                                 
                                                                                                                          Corto encontrado en la red

lunes, 21 de octubre de 2013

Mirar al frente


 "¿Tenerife? ¿Alguien ha oído hablar de Tenerife? En 1977 dos bien cargados 747 chocaron entre ellos en Tenerife. Casi 600 personas murieron en Tenerife. Pero, ¿alguien aquí lo recuerda? Lo dudo. ¿Saben por qué? Porque la gente mira al frente. Es la única manera de sobrevivir."    


                                                                                                                            Walter H. White